Por: Gonzalo Gómez Betancourt**

Para el cumplimiento de la carrera de cualquier gerente general es importante que activamente se gestione su propio desarrollo. Muy a menudo los gerentes piensan que si trabajan duro, su carrera se va a desenvolver de la manera que esperaban. Sin embargo, debido a la velocidad de cambio de los entornos, los gerentes deben con mucho más frecuencia que antes, adaptar y ampliar sus competencias.

Hace tan solo unos días conversando con un gerente general de una compañía familiar de unos 58 años, me insistía en que él ya se sentía demasiado distante de todos los conceptos de la transformación digital y que además sentía que todos estos temas modernos eran contrarios a lo que él consideraba una buena gestión, es decir liderar a su equipo, ya que al haber gerenciado una compañía con mucho éxito por más de 20 años, su verdadero reto hoy, era continuar liderando en la obtención del propósito de la empresa en una situación como la actual y que desafortunadamente él lo había aprendido a hacer mediante el contacto presencial y continuo con las personas de la empresa, tema que solía hacer cuando bajaba de su oficina y pasaba a conversar con muchos de sus colaboradores, y que ahora desde la pandemia, le había perdido el pulso a las personas, comentaba que le daba mucho malestar tan solo pedirle a la gente que prendiera su pantalla para verlos, ya que al parecer a los empleados incluso les molestaba que lo pidiera. Desde que se instauró la virtualidad en esta compañía de servicios, ahora sus oficinas parecían desoladas, y había tenido discusiones con su junta directiva, ya que él estaba pidiendo llegar a una conclusión consensuada de volver a las mismas condiciones de antes. Los miembros de la junta le habían insistido una y otra vez que el mundo no sería igual que antes; que debía adaptarse a los cambios y aprender a liderar sus equipos virtualmente, como lo hacen muchos gerentes en la actualidad; que las oficinas deberían ser para unos pocos de manera semipresencial, y que lo mejor sería vender sus lujosas oficinas e invertir ese capital en tecnología; pero además se quejaba porque, aunque quisiera hacerlo por voluntad propia, nadie las quería comprar.

Tuve la oportunidad de sentarme con él a hacerle un cuestionario, a manera de reflexión de desarrollo personal y profesional que ahora comparto con ustedes, se llama “Encontrando tu propósito”, del profesor Christensen de HBS (How will you measure your life?). El primer paso del autodesarrollo de una persona es articular el propósito de su carrera:

¿En qué eres bueno, qué dominas?, ¿cómo puedes ser mejor en esos temas?, qué sesgos tienes sobre lo que vale la pena dominar?

¿Qué disfrutas hacer?, ¿qué actividades o pasatiempos te encantaban hacer cuando eras joven, antes de que el mundo te dijera lo que debías hacer?

¿Cómo trabajas mejor con otras personas?, ¿prefieres trabajar, solo o con otros?, ¿qué tipo de relaciones son más satisfactorias para ti como subordinado, superior, par, o colaborador?, ¿produces mejores resultados como decisor o consejero?

¿Te desempeñas bien en presencia de la ambigüedad?, o ¿necesitas un entorno de alta predicción?

¿Cuáles son tus valores?, ¿qué clase de persona quieres ver en el espejo cada mañana?, ¿qué visión o cultura organizacional es compatible con esos valores?

¿A dónde perteneces?, ¿qué te dice tu autoconciencia acerca de dónde puedes ser más exitoso y más feliz?, ¿en qué clase de organización, haciendo qué tipo de trabajo, con qué tipo de personas, y ejecutando qué tipo de propósito?

¿Cómo puedes contribuir?, ¿piensa en tu actual trabajo y sobre tu posición general en la vida: qué necesidades ves alrededor tuyo?, ¿dadas tus fortalezas y tu forma de desempeñarte, tus valores, qué única y significativa contribución puedes hacer para suplir esas necesidades?

Piensa en los dos principales retos que has tenido en tu vida, ¿cómo te han formado?

Responder estas preguntas te ayudará a darle un sentido de propósito a tu vida, una vez las contestas, se construye una declaración, o una visión, positiva y simple basada en las respuestas. Es usual que la visión no encaje totalmente al primer intento, al revisarla, busca hacerlo de forma más concisa y precisa, y pregúntales a otras personas cercanas por sus reacciones, ¿esta visión te suena como yo?, ¿en esta visión he capturado mi esencia? Al final podrás redactar una “Declaración de propósito”, que servirá como la fuente de tu estrategia de autodesarrollo, vuelve a continuamente a leerlo, especialmente en los momento de mayor dificultad y volverás a tu camino.

El gerente general de nuestro caso de inicio, se tomó el tiempo de hacer este cuestionario, y unos días después su reflexión fue totalmente diferente, lo que logró confirmar es que su propósito de vida es “guiar a otros para la obtención de un propósito loable, como el de su actual empresa”, y que en realidad el liderazgo es su competencia principal para lograrlo y que este no dependía del espacio físico, ni de la presencialidad, dependía de él, de estar presente de cualquier manera, pero evidentemente encontró que le faltaban ciertas habilidades, que se había negado a desarrollar durante años, como el manejo de computadores, aplicaciones, redes sociales, y que estuvo luchando incansablemente en contra de las mismas porque le exigían una adaptación que su actual estatus no le facilitaba, su mejor reflexión fue, “creo que me convertí a lo largo de los años en un jefe y perdí mi verdadera vocación de líder”, en el primer caso los demás están al servicio del jefe y en el segundo, se está al servicio de los demás.

Hoy en día este director general después de utilizar las herramientas de su misma empresa, en especial al área de desarrollo, mediante una valoración de competencias, encontró las brechas mediante un muy minucioso análisis, y la forma de reducirlas era mediante mayor formación en aspectos de tecnología y liderazgo, incluyendo el coaching continuo, en especial para las necesidades de los gerente de nueva generación, y se le ve feliz ahora comunicándose con los demás con las actuales herramientas que nos brinda la tecnología, y tú que esperas… ¿sigues peleando con tu propósito en la vida?

**Ph.D. – CEO Legacy and Management Consulting Group