Evite caer en las patologías del Gobierno Corporativo

Buena época para hablar del gobierno corporativo en nuestras asambleas generales de accionistas por realizar en los próximos meses.

Por Gonzalo Gómez Betancourt

El Gobierno Corporativo se basa principalmente en establecer los límites en la toma de decisiones y el control de los diferentes actores internos y externos de la empresa que hacen parte de un ecosistema empresarial. Es importante definir cuáles son las responsabilidades y los niveles de autonomía de los propietarios, el gobierno, la dirección, la operación y sus diferentes partícipes, para así lograr el equilibrio de poder entre todos. Cuando no se lograes porque uno o algunos de los actores podrían estar asumiendo las responsabilidades de los demás, haciéndolos más relevantes y en algunos casos usurpando el poder de otros, lo que genera grandes problemas de gobernabilidad que afectan la sostenibilidad. A continuación, haré mención de las principales patologías del gobierno corporativo que han logrado destruir importantes empresas.

La Enfermedad de la Propiedad Absoluta

Se evidencia cuando el propietario quiere estar en todos los órganos de gobierno: En la Asamblea General de Accionistas, en la Junta Directiva, en la Dirección y al mismo tiempo en la Operación. Cuando el propietario mayoritario dice no necesitar Junta Directiva y asume tanto las responsabilidades de la propiedad, del gobierno, de la dirección, incluso de la operación probablemente abusará de su poder de manera inconscienteal poner énfasis en sus preferencias personales y tomar todas las decisiones, lo que lo deja vulnerable y pone la organización en alto riesgo. Si bien, los fundadores han sido los creadores del éxito empresarial en sus inicios, los cambios del entorno social, político, económico, demográfico, de regulación, tecnologías de la información, y de la misma empresa en sus diferentes etapas de desarrollo, hacen que una sola persona no se capaz de leer los mensajes que le manda el mercado para su adaptación. Igualmente, una tendencia natural, de que el dueño puede hacer todo lo que quiera con su empresa, es causa de esta enfermedad. Hemos visto casos en que propietarios sin saber nada de la operación se meten en ésta, a dar ordenes, que terminan por romper las jerarquías. Incluso tenemos incontables casos en los que se ponen a los hijos de los dueños en cargos de alta responsabilidad, sin las habilidades para ejercer esos cargos que terminan por destruir las ventajas competitivas de la empresa. Pero esto también se ve en empresas no familiares, hoy lo estamos viviendo con el alcalde de Medellín cuándo, según él por salvar la empresa, nombra a sus miembros de junta directiva, al gerente y envía a su secretaría de gobierno a dar órdenes a la administración.

 La Enfermedad de la Coadministración

Se presenta cuando en una empresa que puede tener clara la separación entre propiedad y gobierno, pero no la del gobierno y la dirección, por ejemplo los miembros de la Junta Directiva de manera individual que, no saben su papel y, empiezan a dar órdenes directas al CEO como a sus subalternos, incluso llegando a la operación, rompiendo la jerarquía de toda la empresa. La Junta Directiva debe dar órdenes de manera unificada al CEO y no de manera individual. Este caso lo he visto en muchas ocasiones en empresas importantes, incluso de varias generaciones, cuando los miembros de junta no cuentan con un CEO fuerte empiezan a involucrarse en la administración.

La Enfermedad del Rey

Se manifiesta cuando es la dirección mediante su CEO el que tiene el poder absoluto. El CEO ejerce su cargo con tal manejo del poder que considera a los miembros de Junta Directiva como sus asesores, se hace nombrar también miembro de Junta o Presidente de la misma, mientras el rol de los propietarios se diluye y permite que el CEO se termine convirtiendo en rey. Es una figura tradicional en países anglosajones donde las compañías son tan grandes que cientos de inversionistas delegan las funciones en la Junta, pero quien la nombra termina siendo el CEO de la compañía, convirtiéndose en el poder absoluto y usurpador del poder de todos los demás. Existen ejemplos de compañías emblemáticas como Enron, Parmalat, Saludcoop e Interbolsa.

La Enfermedad de la Operación

Se presenta cuando los empleados de la organización cuentan con excesivo poder, ocurre con frecuencia en los países socialistas o comunistas, que puede llevar en muchas ocasiones a hacer inviable la compañía por la cantidad de privilegios con que cuenta la operación. Hemos visto también históricamente como compañías en algunas compañías los sindicatos tenían tanta fuerza que terminaban con mayoría en las juntas directivas, incluso en la propiedad, evidenciando en cada decisión conflictos de intereses que afectan la continuidad empresarial.

La Enfermedad de los stakeholders

Es muy común en estos días que los miembros de junta directiva con falta de preparación, o actualización, continuen con la inercia de seguir priviligiando en las decisiones al accionista como primer actorcuando su función es mantener un equilibrio entre los múltiples actores. Si el accionista predomina se le puede quitar al empleado lo justo, a los proveedores se les puede pagar a plazos no comerciales, al cliente se le puede bajar la calidad, al estado no se le pagan los impuestos, al medio ambiente se le puede hacer daño, colocando todo el ecosistema empresarial en peligro. Pero también, debo decir que hemos visto nuevas generaciones de empresarios que le dan más enfásis a un stakeholder, por ejemplo el medio ambiente haciendo totalmente inviables sus empresas.

Finalmente, su tarea es reconocer la enfermedad y buscar corregir el desequilibrio de los poderes, ojalá desde la creación de la misma empresa para que nadie termine por destruir lo que con tanto esfuerzo se ha creado, de hecho, la solución es blindar a las empresas hasta de uno mismo… el fundador.

Ph.D – CEO Legacy and Management Consulting Group.

Más de 200 Grupos Empresariales atendidos en Legacy & Management Consulting Group

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